Medio Natural

Los ríos, las montañas y los valles, presiden el paisaje. La cuenca central asturiana es un claro ejemplo de integración entre el territorio y la naturaleza. La regeneración del medio urbano y escombreras y la adecuación de las riberas de los ríos suponen un nuevo hecho, una nueva visión del paisaje minero secular.

En cuanto a su composición material, las cuencas mineras en general, están formadas por un roquedo paleozoico del periodo Carbonífero, predominando las pizarras y las arcillas frente a las cuarcitas y las calizas, con una importante presencia de lechos de carbón. El contraste morfológico entre cordales y valles es una consecuencia de la erosión cíclica y diferencial orientada por una densa red de fallas. En general las capas se presentan acompañadas de niveles intercalados de lutitas más o menos blandas que deben explotarse conjuntamente con el carbón. Por otro lado, en ocasiones, estos niveles blandos se sitúan a techo o muro de las capas, lo que obliga a su extracción para obtener un buen nivel de sostenimiento de los tajos. En el caso de talleres mecanizados, el método lleva implícito un incremento de los estériles que se incorporan a la producción. Todo ello origina que se produzcan carbones con notable contenido en cenizas que deben separarse mediante lavado. Este problema, aunque existe en mayor o menor grado en todas las cuencas asturianas, es más acusado en las cuencas del centro de la región (Álvarez Areces, M.A. et al., 2000). Razón por la cual, a lo largo de los años, se han creado numerosas escombreras de estériles, caracterizadas por el color negro carbón. Hoy en día, muchas de estas escombreras han sido restauradas (unas con mayor acierto que otras), por lo que en color dominante ya no es tanto el negro sino el verde, salpicado del colorido de los ropajes de los numerosos vecinos que hacen uso de estos terrenos como zonas de ocio y de deporte.

Frente al fenómeno urbano, industrial y minero sobre el fondo de los valles, en las laderas, que componen la mayoría del espacio de la cuenca, se extiende la mancha verde dominada por pastizales, monte bajo tradicional y bosque. Se destaca por su porte los bosques de castaño (Castanea sativa), roble (Quercus sp.), abedul (Betulla sp.), fresno (Fraxinus sp.), arce (Acer sp.) y haya (Fagus sylvática), que alcanzan un gran significado paisajístico. A la rica vegetación arbórea hay que añadir un enmarañado sotobosque de brezos, helechos, acebos, tojos y zarzas. La superficie forestal que se agranda año tras año, debido al retroceso de la población y las actividades agroganaderas, en su composición aún perduran los rodales de eucaliptos, pinos y acacias que las empresas mineras introdujeron sin éxito económico cerca de sus explotaciones, colonizando preferentemente espacios de escombreras sobre las que resulta frecuente una revegetación de abedul. Mientras que el valle de Turón se caracteriza por un crecimiento de las viviendas en ladera asociadas a la minería, el Valle de Santa Bárbara se caracteriza por un poblamiento tradicional disperso predominando la minería de montaña y albergando en sus laderas paisajes rurales. En torno a estas aldeas, los cultivos y los prados de siega, componen el aprovechamiento rural tradicional.

 

Todo el territorio está surcado por numerosos senderos, no solo en los cordales, sino también en las laderas incluso en el fondo de los fondos de los valles. Cabe destacar las siguientes rutas: Sierra de Navaliego (PR.AS-33), Cordal de Urbiés (PR.AS-34), Senda de los caseríos y brañas turonesas (PR.AS-35), así como rutas en BTT como el circuito por el Mayau Porron, circuito del Cordal de Rozamayor, circuito de San Justo. Añadir también la Vía Verde del Valle de Turón y Vía Verde de Santa Bárbara, ambas infraestructuras ferroviarias vinculadas a la minería, que han quedado en desuso y que han sido reconvertidas en itinerarios cicloturistas y senderistas, rescatando este patrimonio de gran valor histórico y cultural del olvido y la desaparición total (Fundación de los Ferrocarriles Españoles, 2011).

Gracias al empeño que mostraron varias asociaciones locales y regionales así como grupos ecologistas, en la defensa para la zona alta del valle de Turón, hoy en día queda encuadrada dentro de una figura de protección. Según la Ley del Principado de Asturias 5/1991, de 5 de abril, de Protección de los Espacios Naturales, se establece un régimen especial para la protección de los espacios naturales en cuatro categorías: Parques, Reservas Naturales, Monumentos Naturales y Paisajes Protegidos. La Figura de “Paisaje Protegido” surge con la intención de proteger zonas concretas del medio natural que, por sus valores estéticos y culturales, sean merecedoras de protección especial.

Según Decreto 36/2002, de 14 de marzo, por el que se declara el Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras (BOPA nº74 de lunes 1 de abril de 2002) se define una de las áreas más representativas del área central de Asturias y más concretamente del ámbito de las Cuencas Mineras y donde se conservan una paisaje característico de un manejo del territorio basado en actividades tradicionales agrícolas, ganaderas, forestales, así como las derivadas de la actividad industrial y extractiva. En ella resulta de gran interés, por un lado, la conservación y protección de las especies de flora y fauna y de sus hábitats atendiendo a su singularidad y escasa representación en la zona central de Asturias, y por otro, su conexión con otro espacio protegido, el Parque Natural de Redes (Gobierno del Principado de Asturias. Red Ambiental de Asturias. . Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras, 2011).

El Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras cuenta con una superficie de 132,25 km2, se encuentra en la zona más montañosa de los Valles Mineros Centrales y lo integran el valle superior del río Turón (afluente del río Caudal) en el valle de Mieres y las cabeceras de los río Samuño, Santa Bárbara y Villoria (afluentes del río Nalón), pertenecientes a los concejos de Langreo, San Martín del Rey Aurelio y Laviana respectivamente. Dicho espacio integra el cordal de Urbiés, y las sierras de Navaliego y Longalendo, incluyendo, este último, altitudes superiores a los 1500 metros (Peña Mea con 1557 m, en el Concejo de Laviana). La vegetación está formada principalmente por robles, hayas, castaños y abedules, siendo el haya y el castaño los más representativos, encontrándonos en el sotobosques numerosos ejemplares de acebo y avellanos, incluso se puede encontrar tejo de forma dispersa lo que conforman el típico bosque mixto del clima oceánico. Entre la fauna cabe destacar los corzos y jabalís, así como aves rapaces y diferentes especies de reptiles y anfibios catalogados en la región, destacando la presencia del urogallo cantábrico (Tetrao urogallus subsp. Cantabricus), por estar incluida en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Fauna Vertebrada del Principado de Asturias como “especie sensible a la alteración de su hábitat”.

Según Resolución de 4 de mayo de 2004, de la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras, se aprueba el  Plan Protector y el Plan de Desarrollo Sostenible del Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras (BOPA nº 114, de 18 de mayo de 2004), documento donde se definen las bases para la ordenación de las distintas actividades en el espacio protegido y se establece además la zonificación de la zona afectada por la declaración en tres zonas diferentes: Zona de Uso General, Zona de Especial Valor Paisajístico y Zonas a Recuperar.

Destacar que dicho espacio goza de otra figura de protección, siendo Lugar de Importancia Comunitaria. El LIC ES 1200039 Cuencas Mineras, incluye 12 táxones y 13 hábitat (Gobierno del Principado de Asturias, 2011. Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) en Asturias). Entre los hábitat más desatacados en cuanto a la superficie que ocupan cabe destacar: los brezales secos euroeos, matorrales mediterráneos y oromediterráneos primarios y secundarios con dominio de genistas y hayedos acidófilos atlánticos con sotobosque de Ilex y a veces de Taxus. En cuento a los taxones de mayor interés cabe destacar el grupo de mamíferos entre los que se encuentra numerosas especies de murciélagos (Gobierno del Principado de Asturias, 2011. Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) en Asturias).

 

Anuncios